Caldera Honda y Caldera Llana

No destacan por su gran tamaño ni por su altura, pasan desapercibidas a la sombra de la gran Guatisea, pero hace unas semanas (Dic.2018), antes de que las calimas acabaran con el verde que nos regalaron las lluvias de noviembre, disfrutamos de un paseo muy agradable y sin dificultad por estas dos calderas; pisar sobre verde es un regalo que no tenemos todos los días en esta isla.

Están en los alrededores del pueblo de San Bartolomé y al pie de la Montaña Guatisea.

Iniciamos la subida por una suave loma donde nos encontramos con una antigua aljibe y campos frondosos de tréboles.

La faldas de la Guatisea y alrededores muestran su manto verde.

Alcanzamos sin mucho esfuerzo el borde de la caldera cuyo perímetro cerrado está bien marcado con grandes rocas compactas de lava. En su interior los restos de los antiguos muros forman unos artísticos dibujos geométricos.

Una vieja alambrada que alguien, algún día, no se sabe para qué, se descompone por el óxido y la intemperie.

Una bonita vista de San Bartolomé con la Montaña Mina al fondo.

Vamos cerrando el círculo de la Caldera Honda y aparece la Caldera Llana con sus muros y abrigos de piedra que ya parecen elementos naturales del paisaje.

Los muros de piedra blanqueados por el liquen sobre el suelo verde parecen sacados de un paisaje celta.

Nos encontramos con estampas curiosas como ésta.

Y cerrando círculos nos vamos siguiendo los caminos…

Entrada publicada el 2 de enero de 2019