Montaña Cardona

Su forma semicircular le confiere un aspecto de media luna muy particular. Subir a sus lomas no reviste ninguna dificultad pero una vez arriba te das cuenta que vale la pena.

Se encuentra en el término municipal de Tinajo y su altura apenas alcanza los 351 metros.

Desde las proximidades de Tisalaya nos acercamos por un camino que serpentea entre un mar de lava.

Higueras y algún que otro moral sobreviven agazapados a sus laderas. Imposible no sucumbir a las ricas moras que un moral aún ofrece a pesar de estar a finales de julio.

Nada más ganar un poquito de altura se aprecia cómo el mar de lava de la erupciones del siglo XVIII inundó la caldera de Cardona, tal es así que se me antoja ver una ola de lava petrificada.

Desde lo alto nuevas perspectivas de los volcanes de Tinguatón: Ortiz, Caldera Colorada, Negra.

Unos acebuches (primos asilvestrados del olivo) se resisten al viento de sus laderas.

Otra perspectiva de la “ola” de lava.

La Ortiz por su lado más llamativo.

Otro moral!

Nos encontramos con restos de ¿una casita?, ¿cuarto de aperos?, ¿vivió alguien aquí alguna vez?

Y vamos cerrando el círculo con un pitón en plena floración que nos da un toque de color.

Una vez abajo nos encontramos con antiguas murallas de piedra que a modo de fortificación rodeaban y guardaban cual tesoro a las higueras. Los antiguos buscaban un hueco entre la lava para llegar a la tierra fértil, allí plantaban higueras mayormente y a su alrededor construían estos muros enormes, algunos completamente cerrados dejando apenas un pequeño hueco por el que entrar a recoger sus preciados frutos. Entre Masdache y Tisalaya hay muchos ejemplos de este tipo de “abrigos” de piedra.

Y nos vamos como siempre, siguiendo los caminos.

Aprovecho este post para hacer un llamamiento a la sensibilidad de todos y a la concienciación de la fragilidad de nuestro paisaje. Vivimos en un entorno único, de hecho vivimos de eso. Miles de turistas y nosotros mismos disfrutamos de este paisaje, cuidémoslo, no nos dejemos por los caminos nuestras basuras, cuesta menos cargar una botella vacía que llena, no llenemos de latas y plásticos nuestros mares ya sean de agua o de lava.

Entrada publicada el 20 de septiembre de 2018